lunes, 4 de enero de 2010

La pagoda de los murciélagos

Xin Chào!

La pagoda de los murciélagos (Chua Doi) es un gran complejo monacal que se encuentra en los alrededores de Soc Trang, capital de la provincia del mismo nombre, en el delta del Mekong. Es uno de los monumentos más extraordinarios de la zona y por lo tanto parada de turistas nacionales y extranjeros.



En cuanto se cruza el arco de entrada, se oyen casi inmediatamente los inquietantes chillidos de la numerosa colonia de murciélagos frugívoros que residen en este lugar. Miles de estos animales descansan colgados de los árboles frutales. Los más grandes llegan a pesar 1kg y la envergadura de sus alas es aproximadamente 1,5m.

Estos murciélagos son muy ruidosos; por la mañana, el estruendo es increíble, igual que el olor. Conviene andar con cuidado bajo los árboles o ir provisto de un buen paraguas ya que pueden hacer "sus cosas" sin tener en cuenta quién anda debajo: :oP  Al anochecer abren sus alas y salen volando para invadir los huertos del Delta del Mekong mientras los campesinos intentan atraparlos para comérselos y que no terminen con sus cosechas. En el interior del monasterio estos animales están protegidos y posiblemente lo sepan y por ello se quedan ahí.

Un consejo es fotografiar a los murciélagos si se lleva un buen objetivo pero no molestarlos (ni dejar a los guías locales que lo hagan). Y recordar, que el mejor momento para visitar estos animales es primera hora de la mañana que es cuando están más activos.


Los monjes son muy acogedores  y aunque no piden dinero nunca está de más dejarles un donativo. La pagoda está decorada con budas dorados y murales que han sido financiados por vietnamitas exiliados. En una de las estancias hay una estatua de tamaño natural de un monje que dirigió el monasterio, y también una pintura de un bote jemer, como los que participan en el Festival de Oc Bom Boc.

Detrás de la pagoda hay una extraña tumba con la imagen de un cerdo que tenía cinco uñas en las patas traseras (curioso, no?). Aunque este murió, otros dos cerdos con esta rareza quedan al cuidado de los monjes de este monasterio, donde los consideran animales de compañía y no para comérselos.

Bueno ya conocemos un poquito más de la tierra de nuestr@s pequeñ@s.

Feliz semana!

Lau&Fer

1 comentarios:

Mary Carmen dijo...

Qué lugares más bonitos!!Parecen como de cuento!